¿Qué es el Flúor Dental? Beneficios y Riesgos

Desde la infancia nos hablan acerca del flúor dental y los beneficios que tiene para los dientes. La prevención de enfermedades como la caries suele ser la primera toma de contacto con el dentista en edad infantil.

El flúor es un mineral natural presente en el agua, el suelo y ciertos alimentos. También es un elemento químico puro, clasificado como un halógeno en la tabla periódica. En su forma pura, es un gas amarillo pálido, altamente tóxico y reactivo. No, el fluoruro hace referencia a los iones o a los compuestos que contienen flúor.

En odontología, se utiliza por su capacidad para fortalecer el esmalte dental y prevenir la formación de caries. Al incorporar flúor a los productos de higiene bucal, como pastas y enjuagues, se potencia su capacidad para proteger los dientes de las caries.

Pero, ¿sabemos exactamente qué es el flúor y en qué difieren el flúor y el fluoruro o flúor dental? El flúor es un elemento químico presente en la naturaleza considerado uno de los más reactivos. De hecho, si este compuesto en su estado más puro estuviera en contacto con nuestra piel nos produciría graves quemaduras químicas.

Este se aplica a la pasta de dientes porque, al reducir la solubilidad del esmalte, hace el diente más resistente a los ácidos de las bacterias que habitan en la placa. A mitad del siglo XX, un grupo de investigadores de EEUU observaron que los habitantes de las zonas en las que el agua del grifo tenía una mayor concentración de flúor mostraban una menor incidencia de caries y una mejor salud bucodental.

Unos años más tarde, en una localidad del norte del país, se decidió añadir por primera vez flúor de manera artificial en el agua. La fluoración del agua de consumo público es una de las medidas de salud pública más eficaces y económicas para prevenir la caries dental. De hecho es considerada una de las diez mayores conquistas en salud pública del siglo XX.

La Organización Mundial de la Salud, junto con numerosas organizaciones de salud dental, respaldan la fluorización del agua como un método seguro y efectivo para prevenir la caries dental en comunidades. En los Estados Unidos, la fluoración del agua comenzó en 1945 en Grand Rapids, Michigan.

Beneficios del Flúor Dental

El uso de flúor en el cuidado dental ofrece varios beneficios comprobados. El flúor es ampliamente reconocido por su conocido papel en la prevención de las caries, lo que lo convierte en uno de los pilares fundamentales para mantener una buena salud bucal. Como hemos comentado anteriormente, este mineral actúa fortaleciendo el esmalte dental, la primera línea de defensa de nuestros dientes frente a los ataques de ácidos y bacterias.

Entre los beneficios más importantes del flúor se encuentran:

  • Fortalece el esmalte dental: Lo que hace que sea más resistente a los ácidos que causan las caries.
  • Previene la caries dental: Cuando se usa de manera regular, el flúor puede reducir el riesgo de caries dental entre un 40% y un 60%.
  • Repara el esmalte dañado: A este proceso se le llama remineralización y a través de éste se revierten los primeros signos de caries dental, previniendo su progreso.
  • Fortalece las encías: Ayudando así a prevenir la inflamación de las mismas, conocida como gingivitis, que es un precursor de la periodontitis.
  • Inhibe el metabolismo de la placa bacteriana: Y retrasa su acción sobre el esmalte debido a su efecto antibacteriano.
  • Reduce la acumulación de placa bacteriana: Y la formación de sarro gracias a la formación de fluoruro de calcio. Además de ayudar a reponer los niveles de calcio y fósforo de las piezas dentales.

Aunque mucha gente puede no saberlo, uno de los beneficios más destacados del flúor es su capacidad para remineralizar áreas del esmalte que han comenzado a debilitarse. El flúor tiene otros importantes beneficios, como su contribución a la reducción de la sensibilidad dental.

Además de prevenir la desmineralización, el flúor también promueve la remineralización, el proceso por el cual el esmalte dental se repara a sí mismo después de haber sido atacado por ácidos. El flúor tiene la capacidad de inhibir las enzimas de las bacterias que metabolizan los azúcares, reduciendo así la cantidad de ácido que estas pueden producir.

Es decir, no solo evita que sea dañado por las bacterias, también lo fortalece. ¿Cómo lo hace? El ión fluoruro reacciona con el calcio del esmalte, formando fluoruro de calcio, que a su vez reacciona con los cristales de hidroxiapatita, formando fluoro-hidroxiapatita, que es menos soluble que la hidroxiapatita, lo cual aumenta la resistencia del esmalte.

En general, podemos decir que el flúor actúa como un «imán» para los minerales esenciales en el esmalte dental. Durante el proceso de remineralización, el flúor atrae minerales como el calcio y el fosfato hacia los dientes. Estos minerales fortalecen el esmalte dental ante los ataques de ácidos producidos por las bacterias de la boca. En consecuencia, el flúor previene la desmineralización y repara el esmalte dañado.

Según determinados estudios del Centro de Control para las Enfermedades en EE.UU, el uso regular de flúor puede reducir la incidencia de caries entre un 18% y un 40% en niños y hasta un 35% en adultos.

Este es aconsejable ya que proporciona tres beneficios a los dientes: aumenta la resistencia del esmalte, es antibacteriano ya que actúa frente al crecimiento de las bacterias que producen sarro y permite remineralizar la capa del esmalte.

El flúor beneficia tanto a niños como adultos y asÍ es como lo hace:

  • Antes de que salgan los dientes, a través de las encías, el flúor que tomamos con las comidas, bebidas y suplementos dietéticos hace que el esmalte dental sea más fuerte, facilitando la resistencia a la caries. A esto le llamamos “beneficio sistémico”.
  • Tras salir los dientes, el flúor remineraliza el esmalte. Cuando cepillas tus dientes con pasta dentífrica fluorada o productos dentales fluorados, se aplica a la superficie de los dientes. Esto se conoce como “beneficio tópico”. Además, el flúor que consumimos en las comidas y bebidas continúa aportando un beneficio tópico, porque entra a formar parte de la saliva y ayuda a reconstruir el esmalte de los dientes debilitados.

En la siguiente tabla se muestra el consumo diario recomendado de flúor:

Grupo de Edad Consumo Diario Recomendado
Bebés (0 a 6 meses) 0.01 mg/día
Niños (1 a 3 años) 0.7 mg/día
Niños mayores y adolescentes (9 a 13 años) 2.0 mg/día
Adultos (Hombres) 4.0 mg/día
Adultos (Mujeres) 3.0 mg/día

Técnica correcta de aplicación de barniz de fluoruro de sodio

Riesgos y Precauciones del Flúor Dental

Aunque el flúor es seguro y beneficioso en las cantidades recomendadas, un consumo excesivo puede tener efectos adversos. Como hemos visto en el anterior párrafo, aunque el flúor es conocido por sus múltiples beneficios para la salud dental, su uso en exceso puede provocar efectos secundarios, especialmente en los dientes que están en desarrollo.

Aunque tenga ventajas sobre nuestros dientes, las aportaciones han de ser administradas de forma controlada y adecuada. Un exceso de flúor puede tener efectos negativos sobre nuestra salud. Puede llegar a ser tóxico, provocando el efecto contrario a lo que buscamos y puede manchar nuestros dientes de forma significativa, lo que se conoce como, fluorosis.

Se ha demostrado que uno de los principales riesgos que se asocia a la exposición excesiva al flúor es la fluorosis dental. La fluorosis dental se produce cuando los dientes en formación (generalmente en niños menores de 8 años) están expuestos a niveles elevados de flúor durante un período largo de tiempo.

La fluorosis suele ser más común en niños pequeños que ingieren grandes cantidades de flúor, ya sea a través del agua fluorada que hemos comentado antes, con los suplementos de flúor, o por el consumo accidental de pasta dental fluorada. En la mayoría de los casos, si aparece la fluorosis, lo hace de manera leve y solo tiene un impacto estético en los dientes, sin llegar a afectar su propia funcionalidad.

Entre los riesgos más destacados se encuentran:

  1. La fluorosis dental es una condición que ocurre cuando se consume demasiado flúor durante el desarrollo de los dientes (generalmente en niños menores de ocho años). Esta se manifiesta como manchas blancas o marrones en el esmalte. La fluorosis dental es la hipomineralización del esmalte (defectos de este) por aumento de la porosidad debido a una excesiva ingesta de flúor durante el desarrollo de los dientes. En los estados más leves, se manifiesta en un primer momento con manchas blancas y termina con un color marrón o gris verdoso. En estados avanzados, se observan alteraciones en la forma del diente como porosidades.
  2. En casos extremadamente raros, una exposición aguda a cantidades muy altas de flúor puede causar intoxicación.
  3. El consumo prolongado de altas cantidades de flúor, proveniente del agua potable y otras fuentes, podría contribuir a problemas de salud más generales, como alteraciones óseas.
  4. Algunos problemas gastrointestinales como el dolor abdominal, náuseas, vómitos o diarrea pueden estar causados por el consumo excesivo de flúor.
  5. La erosión dental se produce, en este caso, debido a que se ha debilitado el esmalte del diente.
  6. Los huesos, la glándula del tiroides y el sistema nervioso pueden verse perjudicados en aquellos casos en los que el consumo de flúor ha superado en exceso los límites de ingestión.

¿Cómo Obtenemos el Flúor?

El flúor se encuentra de manera natural tanto en las aguas de superficie (ríos, lagos, etc) como en las aguas subterráneas (pozos, acuíferos, etc). En las últimas décadas, se ha añadido flúor a las reservas publicas elevando los niveles hasta hacerlos óptimos para la prevención de la caries dental.

Algunos alimentos y bebidas incluyen naturalmente flúor en su composición, como el pescado, el té y algunos vegetales. Además, también se puede encontrar en algunos alimentos procesados y otras bebidas a los que se les ha agregado fluoruro, como la sal fluorada y los jugos de frutas.

También se puede encontrar en algunas pastas dentífricas y enjuagues bucales en diferentes concentraciones de flúor, ya que no todas las personas necesitan recibir la misma dosis. Si el dentista considera que tus dientes necesitan una dosis extra de flúor, podrá aplicar flúor en forma de gel. Esto se da sobre todo en niños, ya que son más propensos a desarrollar caries en la infancia.

Aquellas personas que no reciben suficiente cantidad de fluoruro tienen la opción de tomar suplementos de flúor. Éstos pueden administrarse tanto en pastillas como en líquidos a través de vía oral. Por regla general, se utilizan en niños que viven en áreas donde no hay fluoración del agua o en aquellos que tienen un riesgo notablemente alto de desarrollar caries dental.

Recomendaciones para un Uso Seguro del Flúor

Para aprovechar al máximo los beneficios del flúor sin exponer tus dientes a riesgos innecesarios, es muy importante seguir las recomendaciones adecuadas para su uso. El flúor es un aliado poderoso en la prevención de caries, pero, como hemos podido explicar en el artículo, su uso excesivo puede causar efectos negativos, especialmente en los niños pequeños.

  • Uso adecuado de la pasta dental con flúor: Se recomienda utilizar pastas dentales que contengan la cantidad adecuada de flúor para tu edad y necesidades específicas.
  • Supervisión en el cepillado de los niños: Es fundamental que los padres supervisen a los niños menores de 6 años mientras se cepillan los dientes, asegurándose de que no traguen la pasta dental. También es importante enseñarles a escupir el exceso de pasta después del cepillado para minimizar la ingesta de flúor.
  • Control del consumo de agua fluorada: En algunas áreas, el agua potable contiene niveles añadidos de flúor como medida preventiva contra las caries. Aunque este método es seguro y eficaz en dosis controladas, es importante conocer la cantidad de flúor en el agua de tu zona.
  • Tratamientos profesionales con flúor: Los tratamientos profesionales con flúor, que se aplican en la consulta dental, pueden ser especialmente beneficiosos para personas con alto riesgo de caries o para aquellos con necesidades especiales de protección dental. Estos tratamientos suelen consistir en la aplicación de geles o barnices de flúor en concentraciones más altas que las encontradas en los productos de uso doméstico, proporcionando una capa protectora adicional para el esmalte dental.
  • Consultas regulares con el dentista: La clave para un uso seguro del flúor es la moderación y el asesoramiento profesional. Los dentistas están capacitados para ofrecerte recomendaciones personalizadas sobre el uso del flúor, adaptadas a tu situación específica.

Siguiendo estas recomendaciones y adoptando una rutina de cuidado dental adecuada, puedes disfrutar de los beneficios del flúor sin preocuparte por sus posibles efectos adversos.

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